Prepárate Para Tu Declaración Anual Sin Sorpresas
Llega abril y vuelve la duda de siempre: ¿por qué mi saldo a favor nunca aparece?
Muchos contribuyentes piden facturas todo el año, pero al momento de presentar la declaración, el SAT no les devuelve nada. El problema casi nunca está en la cantidad de facturas, sino en saber cuáles realmente sirven, cómo deben pagarse y cuáles tienen límite de deducción.
Las deducciones personales son una de las herramientas más valiosas para reducir impuestos, pero también una de las más malentendidas. Por eso, aquí descubrirás los puntos clave que marcarán la diferencia entre pagar más o recibir un reembolso justo.
Puedes Deducir Gastos de Tu Familia (Con una Condición Muy Importante)
No solo puedes deducir tus propios gastos médicos o educativos: también los de tus familiares directos, siempre que cumplan un requisito esencial.
Son deducibles los gastos de tu:
- Cónyuge o pareja en concubinato.
- Padres o abuelos.
- Hijos o nietos.
Pero ojo: para que esos gastos sean válidos, los familiares no deben haber tenido ingresos mayores a una UMA anual durante el año fiscal.
Para la declaración de 2025 (presentada en 2026), ese límite es de $41,273 pesos.
Esto significa que no basta con tener la factura correcta: si el familiar sobrepasa ese ingreso, la deducción se pierde, aunque todo lo demás esté en regla.
No Todo lo Que Sale de la Farmacia Es Deducible
Uno de los errores más comunes es pensar que cualquier medicina comprada en farmacia puede deducirse. La realidad es que los medicamentos comprados directamente no son deducibles, aunque tengas factura.
Solo los medicamentos incluidos en una factura de gastos hospitalarios se pueden deducir.
Por ejemplo, si en el hospital te cobran honorarios médicos y también las medicinas utilizadas durante la estancia, esa factura sí es válida.
Saber esto evita acumular facturas que el SAT rechazará automáticamente.
El SAT También Premia Tu Salud Mental y Alimentación
Desde hace algunos años, los servicios de psicología y nutrición se reconocen como deducciones personales válidas.
Esto significa que los honorarios de psicólogos y nutriólogos con título profesional pueden incluirse en tu declaración.
Y hay un beneficio adicional:
Estos servicios sí incluyen IVA, y puedes deducir el total pagado (incluyendo ese 16%).
Así, además de cuidar tu bienestar, obtienes una ventaja fiscal real.
El Pago en Efectivo Es el Error Más Costoso
Puedes tener la factura más perfecta, pero si la pagaste en efectivo, no cuenta como deducción.
La regla es clara: solo se aceptan pagos hechos por medios electrónicos que el SAT pueda rastrear.
Formas válidas de pago:
- Tarjeta de crédito o débito.
- Transferencia electrónica.
- Cheque nominativo.
La única excepción son los gastos funerarios, que sí pueden pagarse en efectivo.
En todos los demás casos, si el pago no fue electrónico, el gasto no se deduce, sin importar el CFDI.
Lentes y Colegiaturas: Son Estímulos, No Deducciones (Pero Funcionan Igual)
Aunque reducen impuestos, lentes ópticos y colegiaturas no se consideran deducciones personales, sino estímulos fiscales.
Tienen sus propias reglas y límites:
Lentes ópticos:
- Máximo $2,500 pesos por persona al año.
- Solo aplica para micas graduadas (no armazones).
- La factura debe describir el tipo de lente y, de ser posible, incluir el diagnóstico del especialista.
Colegios:
- Solo para escuelas con validez oficial (desde preescolar hasta bachillerato).
- No aplica a inscripciones o reinscripciones.
- Límites anuales por nivel educativo:
- Preescolar: $14,200
- Primaria: $12,900
- Secundaria: $19,900
- Profesional técnico $17,100
- Bachillerato: $24,500
Y aquí viene el detalle más importante:
La factura debe incluir el complemento para instituciones educativas, con el nombre del alumno, CURP, nivel y RVOE.
Si no lo tiene, el SAT la rechazará.
Límite Global de Deducciones: Hasta Dónde Puedes Llegar
Aunque tengas muchas facturas válidas, hay un tope máximo para tus deducciones personales:
Solo podrás deducir el monto que sea menor entre:
- El 15% de tus ingresos totales del año, o
- 5 UMAs anuales (aproximadamente $206,367 para la declaración 2025).
Pero no todo entra en ese límite. Quedan fuera (y pueden deducirse además):
- Gastos médicos por incapacidad o discapacidad.
- Donativos.
- Aportaciones voluntarias al retiro.
- Estímulos fiscales (como lentes y colegiaturas).
Conocer este límite te ayuda a planificar mejor tus gastos y aprovechar al máximo tus beneficios fiscales.
Las Mascotas No Son Dependientes Fiscales
Aunque sean parte de la familia, los gastos veterinarios no son deducibles.
La Ley del ISR solo permite deducciones por gastos médicos de ti, tu cónyuge, ascendientes o descendientes.
Así que, aunque tu mascota sea como un hijo para ti, fiscalmente no lo es.
Planea, No Improvises
La diferencia entre quien paga y quien recibe una devolución no es suerte, es estrategia.
Conocer las reglas te permite tomar decisiones inteligentes todo el año y aprovechar cada gasto legítimo.
No se trata de gastar más, sino de gastar con propósito.
Si aplicas estas claves, tu próximo saldo a favor no será una casualidad, será el resultado de una buena planeación.

